El arte en los bodegones

Hablar de pintura, entendiendo esta como cualquier expresión artista que incluya un dibujo con alguna técnica de coloración, o no, da un poco de vértigo.
Yo siempre digo humildemente que entiendo “poco” de pintura, y un cliente esta semana me dijo, “si entiendes poco pero muchísimo mas que la mayoría”, y ahí me comencé a dar cuenta que todo lo leído, visto y aprendido ya me ayuda a tener cierto criterio.
Hoy voy a hablar de los bodegones y en que me fijo yo cada vez que adquirimos uno.
Según la Wikipedia un bodegón, también conocido como naturaleza muerta, es una obra de arte que representa animales, flores y otros objetos, que pueden ser naturales (frutas, comida, plantas, rocas o conchas) o hechos por el hombre (utensilios de cocina, de mesa o de casa, antigüedades, libros, joyas, monedas, pipas, etc.) en un espacio determinado. Esta rama de la pintura se sirve normalmente del diseño, el cromatismo y la iluminación para producir un efecto de serenidad, bienestar y armonía.
Lamentablemente no estoy de acuerdo y el término naturaleza muerta tiene un sentido más amplio que el de bodegón, englobando a todas las representaciones en las que aparecen cosas inanimadas, siendo el bodegón un subgénero de éste. El término naturaleza muerta se comenzó a utilizar en la escuela holandesa de Haarlemm.
Un bodegón en pintura es una composición artística que representa objetos inanimados, como frutas, flores, utensilios de cocina, libros o animales muertos ( en este caso para mí ya sería una naturaleza muerta). Es un género dentro de la pintura que busca capturar la belleza de los objetos cotidianos, explorando su forma, textura, luz y color.
Este tipo de pintura se popularizó en el siglo XVII especialmente en España y los Países Bajos, pero Caravaggio en el XVI ya fue uno de los primeros artistas que representó naturalezas muertas con conciencia de obra pictórica. Aplicó su influyente forma de naturalismo al bodegón. Su Cesto con frutas (h. 1595-1600) es uno de los primeros ejemplos de bodegón puro, presentado con precisión y ubicado a la altura del ojo.
En España, artistas como Francisco de Zurbarán crearon bodegones con un carácter austero y religioso, mientras que, en los Países Bajos, pintores como Willem Kalf hicieron composiciones más lujosas y detalladas.
Los bodegones han evolucionado a lo largo del tiempo, siendo reinterpretados por artistas como Paul Cézanne, Vincent van Gogh y, más tarde, en el arte moderno y contemporáneo con enfoques más abstractos y simbólicos.
En ElAnticuario.es tenemos 4 bodegones diferentes pero muy especiales.
Cromolitografia de Bodegón de Tito Chelazzi, evaluadas en Enero del 2022 por Alessandra Corvi de Galleria Antiquaria del XIX, Chelazzi (1 de marzo de 1834, San Casciano in Val di Pesa - 12 de abril de 1892, Florencia ) fue un pintor especialista en bodegones, especialmente de flores y frutas icónico y héroe de guerra italiano.
Oleo Justo Revilla Rubio (Madrid, 1940) Bodegón, pintor madrileño especialista en el óleo sobre tela, representante de escenas cotidianas y mediante figuras abocetadas, así como paisajes, figuras, interiores, exteriores, bodegones o flores.
Comenzó su carrera artística a la edad de trece años, donde también asistió a la escuela de Artes y Oficios. Mientras trabajaba en un estudio de carteles, practicó el dibujo en el Círculo de Bellas Artes para acceder posteriormente a la universidad en San Fernando. Después de haberse graduado en la universidad, a la edad de veinticinco años, Justo Revilla participó activamente en exposiciones y concursos, mientras establecía en la comunidad artística un lugar para él como pintor de talento único y valor notable. En 1968 obtuvo la Segunda Medalla en el Salón de Otoño de Madrid, en 1969 la Primera Medalla, en 1971 el Premio Exmo. Ayuntamiento de Madrid, Mención Honorífica en el Salón de Otoño de Sevilla, Primer Premio de Pintura "La uva y el vino" en Medina del Campo, Primer Premio de Pintura en la XXII Exposición Pintores de África.
Oleo bodegón de Manuel Prego de Oliver.
, Jose Otero Abeledo Laxeiro y Manuel Colmeiro son los tres artistas mas cotizados de Galicia.
Manuel Prego de Oliver –maestro nacional de profesión y pintor autodidacta– se dedicó exclusivamente al ejercicio de la pintura a partir de 1940, a lo largo de su vida generó una fecunda producción.
Aunque en 1941 ya expuso por primera vez en Madrid, su reconocimiento como artista no fue temprano. En este sentido, los murales que realizó para la estación marítima de Vigo (1960) pueden entenderse como una referencia al momento en el que Prego ya era considerado un pintor gallego de principal interés; este prestigio le acompañó a lo largo de su vida y está testimoniado, sobre todo, a partir de los años ochenta.
Aunque la pintura regionalista pueda estar en el centro de la temática de Manuel Prego, su mirada –dirigida tanto al hombre como a la naturaleza– se impregna de un humanismo que convierte lo representado en algo muy personal, propio de un estilo altamente expresivo, sustentado en un conocimiento amplio de la propia historia de la pintura; el autor reconoce su interés por autores como Giotto, Van der Weyden, Carpaccio, El Greco, Velázquez o Rembrandt y, a nivel contemporáneo, Cézanne, Van Gogh, Picasso, Solana, Zao Wou-ki o Antonio López.
Los temas de siempre y el estudio de los valores pictóricos de artistas de muy variados tiempos y estilos resultan las bases desde las que Prego realiza un repertorio abundante: paisajes, barcas, animales, flores y bodegones, pero también la representación de la mujer y de la maternidad, los niños, las lavanderas, las viejas y viejos, escenas pastorales y retratos.
Prego fue un pintor que, a partir de la observación de lo cotidiano, trataba lo observado desde la emoción para convertirlo en dibujo, acuarela, pastel u óleo, siempre en busca de la expresión de sentimientos como la ternura o el dolor, la impotencia o la alegría de vivir.
Oleo de Juan Padilla Lara
(1906-1980)
Pintor jerezano que supo captar la belleza y el esplendor de la viña de Jerez.
Juan Padilla es el gran maestro del bodegón y también es conocido como Padilla Padre; pues su hijo es el pintor Juan Padilla Pardo, que siguió su misma línea creativa.
Se formó en la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla. A partir de 1960 fue profesor de dibujo y en sus obras destacan los bodegones y las pinturas de naturaleza muerta.
Aqui tenéis nuestro bodegones, distintos pero preñados de arte por cada uno de sus trazos.
Atte
Jesus Vazquez Montero
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